La educación tradicional no contemplaba que un alumno “piense”. Lo que se enseñaba en clase era algo indiscutible y si alguien osaba a rebatir lo que el profesor decía era castigado.
La educación tradicional es sectaria, no permite pensar, y no incita a sus alumnos a la reflexión. Pretende enmudecer a los estudiantes, preparándoles para acatar las normas de la sociedad sin cuestionarlas.
Bideoan argi ikus dezakegu edukazio tradizionala ikasleek irakasleak esandakoa ikastean oinarritzen zela. Horrela, ikasleek ez zuten pentsatzen ikasten, esandakoa onartzen ikasten dute. Gaur egun hezkuntza modernoagoa da eta ikasleak pentsatzen ikasteko metodo desberdinak aplikatzen dira.
La educación es un "arma" muy poderosa tanto para hacer el bien como para hacer el mal. Es por eso por lo que, en este caso, funciona como herramienta de adoctrinamiento: no pretende que sirva como medio para pensar de manera crítica y autónoma, sino que quiere ser algo así como un mandamiento, algo que se cumpla porque se tiene que cumplir, no porque se aprenda a razonar mediante ello. Además, en este corto se incluye el miedo: todo aquel que se atreva a pensar por si mismo no tendrá lugar en el grupo y por eso mismo, por miedo a ser "eliminado" tomarán aquello que el profesor dicte como única verdad, por mucho que no puedan probarlo fehacientemente, ya que al fin y al cabo, sólo se pretende que aprendan lo que este mismo dicte a pies juntillas.
Nire ustez laburmetraiaren helburu nagusia irakasleek zuten eta duten autoritarismoa erakustea da. Irakasleak beti izango du azkenengo hitza eta inork ezin du hori eztabaidatu.
Desde mi punto de vista, este cortometraje es un reflejo de lo que fue y sigue siendo la educación. Todo aquello que dice el profesor se da como correcto, y no cabe la posibilidad de que el profesor se equivoque o de que aprenda de los alumnos.
Gure gurasoen garaiko hezkuntza datorkit burura, irakasleak erabateko jakinduria zuen eta ez zegoen hori ukatzerik. Ikasleak pertsona onak izateko hezten dira, ez errobotak, eta helburu horrekin irakasleek ere eredu horri jarraitu behar diote.
La educación tradicional me recuerda a una fábrica. Los profesores, operarios de la propia fábrica, programan a través del miedo los objetos que entran para conseguir un producto específico. En el caso de que alguno presente algún error o alguna complicación, se intentará arreglarlo por todos los medios. Si no es posible, la única solución es deshacerse de él. La educación tradicional es, en definitiva, aquella gran fábrica que, en vez de crear, destruye el pensamiento crítico y la imaginación de quien entra.
No pienses. ¿Educar o manipular? Esa es la primera pregunta que se me viene a la cabeza al ver este impactante cortometraje. Con este tipo de situaciones lo que se intenta es “reprogramar” al alumnado a la imagen y semejanza de un docente, de un claustro, de un colegio o de un sistema. Esto se puede propiciar en la edades que hemos visto en el video, ya que estos son los ámbitos más propicios donde se genera ya que los alumnos del rango promedio de edad que asisten a estos niveles son fácilmente influenciables y además tienen confianza en la palabra de sus docentes. Aún así, me encanta como termina el video dando un golpe sobre la mesa, dejando claro que esto quiere decir que no tenemos que creer todo lo que nos digan sólo por el hecho de que lo nos diga una persona con cierta autoridad, como lo sería un docente. Considero que el mayor poder o uno de los mayores poderes que tenemos como seres humanos es la capacidad de procesar y analizar la información, por eso es muy importante que utilicemos esta capacidad para formar nuestras propias opiniones sobre los temas que deseemos.
El mensaje del vídeo es, en mi opinión, tan impactante como realista. A día de hoy, el sistema educativo es tan sistemático como memorístico y metódico. De hecho, si bien es cierto que cada vez son más habituales las actividades reflexivas, dichas tareas no fomentan una reflexión profunda, sino que lo único que consiguen es que los estudiantes se queden en la capa superficial de las ideas.
Ikusi berri dugun bideo honetan irakaskuntza tradizionalaren alderdi bat agerian geratzen da. Irakaskuntza mota honek ez du ikaslea pentsatzen uzten. Irakasleak esaten duena ikasleek sinetsi eta ikasi behar dute. Hortaz, argi dago irakaskuntza hori aldatzea beharrezkoa dela eta ikasleen onena ateratzea lortuko duten metodoak ezartzea. Horrez gain, irakaslearen indarra eta nagusikeria ere gehiegizkoa dela iruditzen zait.
Sin duda, este video lo que busca es la reacción del espectador. Muestra un aula “tradicional”, anterior a nuestra época sin duda, en el que los alumnos deben seguir una disciplina mucho más estricta que la de hoy en día. Por otro lado, aunque la situación del aula difiere mucho de la actual, que un profesor diga 2+2=5, a pesar de que no sea una respuesta lógica, no se diferencia tanto de la situación de hoy en día. No cabe duda de que 2+2=5 es un símbolo, pero a día de hoy también los alumnos deben creer todo lo que se enseña en las aulas, de hecho lo que está escrito en el currículo es lo que se debe seguir sí o sí. Lo que un profesor decía no se podía discutir y sí que creo que hoy en día hay mucha más flexibilidad y una mayor comunicación entre profesores y alumnos, pero creo que a día de hoy la voz del profesor sigue siendo la voz de la razón, aunque opino que ahora existe un lugar en el aula para la reflexión.
El vídeo nos lleva a reflexionar en la educación como sistema de manipulación, la cual no permite pensar al alumno y pretende “programarle”, mediante el miedo, a imagen de una figura de autoridad o un sistema cerrado concreto. Además, el cortometraje presenta a alumnos de Primaria y, por tanto, un grupo de edad fácilmente manipulable e influenciable por un persona mayor que ellos. Aun así, me parece muy revelador que un par de alumnos contradigan al profesor y que uno de ellos, con mucha valentía, le desafíe. El contrapunto es que desde el sistema, en caso de que alguno se desencamine, lo intenta arreglar por todos los medios incluso llegando a deshacerse de él si hace falta. Considero que la mayor virtud del ser humano es su raciocinio y que uno de los mayores delitos, precisamente, intentar destruir dicha capacidad de pensar críticamente. Como docentes, somos los responsables de transmitir a los estudiantes que deben pensar por sí mismos y no confiar en todo lo que una figura de autoridad les puede llegar decir o hacer creer.
Un video impactante que es un claro ejemplo de una educación que no permite libertad de expresión y que no da voz al alumno. Un sistema educativo con esas características forma ciudadanos sin conciencia crítica y les quita capacidad para pensar por sí mismos.
El video muestra una educación tradicional: el profesor es una figura de autoridad y todos los alumnos le temen. Estos no tienen la oportunidad de aportar su opinión en el aula, ya que el profesor es el único que tiene la razón. Se asemeja a una instrucción militar, en la que hacen lo que se les ordena sin cuestionarse si es lo correcto.
La educación tradicional no contemplaba que un alumno “piense”. Lo que se enseñaba en clase era algo indiscutible y si alguien osaba a rebatir lo que el profesor decía era castigado.
ResponderEliminarLa educación tradicional es sectaria, no permite pensar, y no incita a sus alumnos a la reflexión. Pretende enmudecer a los estudiantes, preparándoles para acatar las normas de la sociedad sin cuestionarlas.
ResponderEliminarBideoan argi ikus dezakegu edukazio tradizionala ikasleek irakasleak esandakoa ikastean oinarritzen zela. Horrela, ikasleek ez zuten pentsatzen ikasten, esandakoa onartzen ikasten dute. Gaur egun hezkuntza modernoagoa da eta ikasleak pentsatzen ikasteko metodo desberdinak aplikatzen dira.
ResponderEliminarLa educación es un "arma" muy poderosa tanto para hacer el bien como para hacer el mal. Es por eso por lo que, en este caso, funciona como herramienta de adoctrinamiento: no pretende que sirva como medio para pensar de manera crítica y autónoma, sino que quiere ser algo así como un mandamiento, algo que se cumpla porque se tiene que cumplir, no porque se aprenda a razonar mediante ello. Además, en este corto se incluye el miedo: todo aquel que se atreva a pensar por si mismo no tendrá lugar en el grupo y por eso mismo, por miedo a ser "eliminado" tomarán aquello que el profesor dicte como única verdad, por mucho que no puedan probarlo fehacientemente, ya que al fin y al cabo, sólo se pretende que aprendan lo que este mismo dicte a pies juntillas.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
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ResponderEliminarDesde mi punto de vista, este cortometraje es un reflejo de lo que fue y sigue siendo la educación. Todo aquello que dice el profesor se da como correcto, y no cabe la posibilidad de que el profesor se equivoque o de que aprenda de los alumnos.
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ResponderEliminarGure gurasoen garaiko hezkuntza datorkit burura, irakasleak erabateko jakinduria zuen eta ez zegoen hori ukatzerik. Ikasleak pertsona onak izateko hezten dira, ez errobotak, eta helburu horrekin irakasleek ere eredu horri jarraitu behar diote.
ResponderEliminarLa educación tradicional me recuerda a una fábrica. Los profesores, operarios de la propia fábrica, programan a través del miedo los objetos que entran para conseguir un producto específico. En el caso de que alguno presente algún error o alguna complicación, se intentará arreglarlo por todos los medios. Si no es posible, la única solución es deshacerse de él. La educación tradicional es, en definitiva, aquella gran fábrica que, en vez de crear, destruye el pensamiento crítico y la imaginación de quien entra.
ResponderEliminarNo pienses. ¿Educar o manipular? Esa es la primera pregunta que se me viene a la cabeza al ver este impactante cortometraje. Con este tipo de situaciones lo que se intenta es “reprogramar” al alumnado a la imagen y semejanza de un docente, de un claustro, de un colegio o de un sistema. Esto se puede propiciar en la edades que hemos visto en el video, ya que estos son los ámbitos más propicios donde se genera ya que los alumnos del rango promedio de edad que asisten a estos niveles son fácilmente influenciables y además tienen confianza en la palabra de sus docentes. Aún así, me encanta como termina el video dando un golpe sobre la mesa, dejando claro que esto quiere decir que no tenemos que creer todo lo que nos digan sólo por el hecho de que lo nos diga una persona con cierta autoridad, como lo sería un docente. Considero que el mayor poder o uno de los mayores poderes que tenemos como seres humanos es la capacidad de procesar y analizar la información, por eso es muy importante que utilicemos esta capacidad para formar nuestras propias opiniones sobre los temas que deseemos.
ResponderEliminarEl mensaje del vídeo es, en mi opinión, tan impactante como realista. A día de hoy, el sistema educativo es tan sistemático como memorístico y metódico. De hecho, si bien es cierto que cada vez son más habituales las actividades reflexivas, dichas tareas no fomentan una reflexión profunda, sino que lo único que consiguen es que los estudiantes se queden en la capa superficial de las ideas.
ResponderEliminarIkusi berri dugun bideo honetan irakaskuntza tradizionalaren alderdi bat agerian geratzen da. Irakaskuntza mota honek ez du ikaslea pentsatzen uzten. Irakasleak esaten duena ikasleek sinetsi eta ikasi behar dute. Hortaz, argi dago irakaskuntza hori aldatzea beharrezkoa dela eta ikasleen onena ateratzea lortuko duten metodoak ezartzea.
ResponderEliminarHorrez gain, irakaslearen indarra eta nagusikeria ere gehiegizkoa dela iruditzen zait.
Sin duda, este video lo que busca es la reacción del espectador. Muestra un aula “tradicional”, anterior a nuestra época sin duda, en el que los alumnos deben seguir una disciplina mucho más estricta que la de hoy en día. Por otro lado, aunque la situación del aula difiere mucho de la actual, que un profesor diga 2+2=5, a pesar de que no sea una respuesta lógica, no se diferencia tanto de la situación de hoy en día. No cabe duda de que 2+2=5 es un símbolo, pero a día de hoy también los alumnos deben creer todo lo que se enseña en las aulas, de hecho lo que está escrito en el currículo es lo que se debe seguir sí o sí. Lo que un profesor decía no se podía discutir y sí que creo que hoy en día hay mucha más flexibilidad y una mayor comunicación entre profesores y alumnos, pero creo que a día de hoy la voz del profesor sigue siendo la voz de la razón, aunque opino que ahora existe un lugar en el aula para la reflexión.
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ResponderEliminarEl vídeo nos lleva a reflexionar en la educación como sistema de manipulación, la cual no permite pensar al alumno y pretende “programarle”, mediante el miedo, a imagen de una figura de autoridad o un sistema cerrado concreto. Además, el cortometraje presenta a alumnos de Primaria y, por tanto, un grupo de edad fácilmente manipulable e influenciable por un persona mayor que ellos. Aun así, me parece muy revelador que un par de alumnos contradigan al profesor y que uno de ellos, con mucha valentía, le desafíe. El contrapunto es que desde el sistema, en caso de que alguno se desencamine, lo intenta arreglar por todos los medios incluso llegando a deshacerse de él si hace falta.
Considero que la mayor virtud del ser humano es su raciocinio y que uno de los mayores delitos, precisamente, intentar destruir dicha capacidad de pensar críticamente. Como docentes, somos los responsables de transmitir a los estudiantes que deben pensar por sí mismos y no confiar en todo lo que una figura de autoridad les puede llegar decir o hacer creer.
Un video impactante que es un claro ejemplo de una educación que no permite libertad de expresión y que no da voz al alumno. Un sistema educativo con esas características forma ciudadanos sin conciencia crítica y les quita capacidad para pensar por sí mismos.
ResponderEliminarEl video muestra una educación tradicional: el profesor es una figura de autoridad y todos los alumnos le temen. Estos no tienen la oportunidad de aportar su opinión en el aula, ya que el profesor es el único que tiene la razón. Se asemeja a una instrucción militar, en la que hacen lo que se les ordena sin cuestionarse si es lo correcto.
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